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¿Cuáles son los diferentes dolores de cabeza?

Giovana Femat Roldán 13 de agosto de 2024 Padecimientos

¿Cuáles son los diferentes dolores de cabeza?

La cefalea por ser un síntoma de muchas enfermedades tanto neurológicas como sistémicas, ha sido muy difícil de clasificar u ordenar para una mejor sistematización y manejo.

Se entiende por cefalea, la presencia de dolor ubicado por encima de la línea existente entre ambos cantos oculares externos, hasta el centro del canal auditivo externo, el dolor que se origina por debajo de esta línea se debe denominar dolor facial.

En 1988 la International Headache Society (IHS) creó el primer sistema de clasificación de las cefaleas denominado International Classification of Headache Disorders (ICHD), el cual ha llegado a ser el estándar para el diagnóstico de cefalea, ya que permite aunar criterios entre los médicos.

En términos generales se clasifican las cefaleas en primarias y secundarias:

Cefaleas primarias:

Dejan de ser un síntoma ya que constituyen por sí mismas una enfermedad y no se deben a patologías estructurales subyacentes. En esta categoría se incluyen la migraña, la cefalea tipo tensión y la cefalea tipo clúster en racimos, etc.

Entre sus características se presentan:

  • Ausencia de enfermedades o condiciones anómalas que expliquen la cefalea.
  • El dolor de cabeza es frecuente y su duración variable.
  • Hasta cierto punto las características de cada evento doloroso son uniformes.

Dentro de las cefaleas primarias, las más frecuentes son:

  • Migraña
  • Cefalea tensional
  • Cefalea en racimos.

Migraña:

La migraña es una cefalea frecuente e incapacitante. Afecta aproximadamente al 15 % de las mujeres y al 6% de los hombres en un período de un año. Es referida generalmente como un dolor de cabeza asociado a ciertas características como:

  • Sensibilidad a la luz
  • Sensibilidad al sonido o al movimiento
  • A menudo puede acompañarse de náuseas y vómito.

Migraña episódica (Cefalea que se presenta durante 1-14 días al mes) y migraña con aura (Cefalea recurrente con duración de varios minutos, asociada a síntomas sensitivos o del sistema nervioso central unilaterales, transitorios y visuales, los cuales se desarrollan gradualmente y suelen preceder la cefalea)

Cefalea tensional:

La cefalea tensional es muy frecuente, con una prevalencia a lo largo de la vida en la población general que varía entre el 30 y el 78%. Cefalea tensional episódica: Cefalea de localización bilateral, con dolor opresivo, de intensidad leve a moderada y con una duración de 30 minutos a 7 días. Cefalea tensional crónica: Evoluciona desde una cefalea tensional episódica frecuente, con episodios diarios y que pueden durar desde minutos a días o incluso no tener remisión, con una duración de más de 3 meses.

Cefalea en racimos:

La cefalea en racimos (Cluster headache) es la más común de las llamadas cefaleas trigeminales con síntomas autonómicos. Se manifiesta con ataques (al menos 5) de dolor severo estrictamente unilateral en región orbitaria, supraorbitaria, temporal, o en cualquier combinación de estos lugares, con una duración de 15-180 minutos.

Cefaleas secundarias:

Como su nombre lo indica, tienen una causa de base, pueden ser de etiología neurológica (en general de pronóstico más ominoso) como tumores o malformaciones vasculares, o de causa sistémica, que involucran desde síndromes miofasciales cervicales y lesiones dentales hasta cuadros infecciosos sistémicos o metabólicos. 

Se caracterizan por la presencia de un desorden exógeno que ocasiona la cefalea. Entre sus causas más frecuentes se encuentran:

  • Infección sistémica
  • Hemorragia subaracnoidea
  • Tumor cerebral
  • Desórdenes vasculares
  • Traumatismos cefalea por abuso de medicación.

Meningitis:

Es un proceso inflamatorio agudo del sistema nervioso central causado por microorganismos (bacterias, virus, hongos o parásitos) que afectan las leptomeninges. El 80% de los casos ocurre durante la infancia, especialmente en menores de 10 años.

Hemorragia subaracnoidea:

El dolor de cabeza asociado a rigidez en el cuello, pero sin presencia de fiebre puede sugerir hemorragia subaracnoidea. Entre las causas más frecuentes de este tipo de dolor se encuentran:

  • Ruptura de un aneurisma (la más frecuente)
  • Malformaciones arteriovenosas
  • Hemorragia intraparenquimatosa.

Tumores cerebrales:

Dicha cefalea, se caracteriza por ser indescriptible, intermitente y de intensidad moderada. Puede acompañarse de náuseas y vómito.

Arteritis Temporal:

Es un trastorno inflamatorio que con frecuencia implica la circulación extracraneal de la arteria carótida. Se presenta después de los 50 años y sus síntomas típicos incluyen: dolor de cabeza unilateral o bilateral y se encuentra ubicado temporalmente en el 50% de los pacientes, pero puede ubicarse en cualquier región del cráneo.

Trauma craneoencefálico:

La cefalea es importante en este tipo de trauma cuando es moderado o severo, puesto que se puede manifestar con signos y síntomas de hipertensión endocraneana y evidencia radiológica de hematomas o contusiones intracraneales.

Señales de alerta cuando se presenta un dolor de cabeza

El dolor de cabeza es una queja común que la mayoría de las personas experimenta en algún momento de sus vidas. Sin embargo, hay señales de riesgo que indican la necesidad de buscar atención médica inmediata. Reconocer estas señales puede ser crucial para detectar problemas subyacentes graves. A continuación, se detallan algunas de las principales señales de alerta:

1. Dolor de cabeza súbito y severo

Un dolor de cabeza que aparece de manera repentina y alcanza su máxima intensidad en segundos o minutos es conocido como «dolor de cabeza en trueno» y puede ser indicativo de una hemorragia cerebral, como una hemorragia subaracnoidea, que requiere atención médica urgente.

2. Dolor de cabeza acompañado de fiebre, rigidez en el cuello o confusión

Estos síntomas pueden ser indicativos de una infección como la meningitis o encefalitis, que son condiciones médicas graves. La fiebre y la rigidez del cuello son signos particularmente preocupantes y deben evaluarse inmediatamente.

3. Dolor de cabeza con debilidad, entumecimiento o dificultad para hablar

Estos síntomas pueden ser señales de un accidente cerebrovascular (ACV). Si se presentan, es vital buscar atención médica de inmediato, ya que la intervención temprana puede ser clave para limitar los daños neurológicos.

4. Cambios en la visión

Un dolor de cabeza asociado con visión borrosa, pérdida de visión en un ojo o visión doble puede indicar la presencia de un problema ocular grave, como un glaucoma agudo, o puede ser un síntoma de un ACV o una migraña complicada.

5. Dolor de cabeza que empeora con el tiempo o cambia de patrón

Si un dolor de cabeza crónico comienza a cambiar de patrón, volviéndose más frecuente o intenso, puede ser indicativo de un problema subyacente, como un tumor cerebral, un hematoma subdural o una hipertensión intracraneal.

6. Dolor de cabeza después de un trauma

Un dolor de cabeza que surge después de un golpe en la cabeza puede ser una señal de una conmoción cerebral o de un hematoma intracraneal, especialmente si se acompaña de pérdida de conciencia, vómitos o somnolencia.

7. Dolor de cabeza en personas mayores o con antecedentes de cáncer

En personas mayores de 50 años, o en aquellos con antecedentes de cáncer, un nuevo dolor de cabeza debe ser evaluado con más cuidado, ya que puede estar relacionado con arteritis de células gigantes, metástasis cerebral o neoplasias.

8. Dolor de cabeza acompañado de síntomas neurológicos progresivos

Síntomas como convulsiones, desmayos, dificultad para caminar, mareos severos o alteraciones cognitivas junto con un dolor de cabeza pueden ser indicativos de condiciones neurológicas serias, como un tumor cerebral o una malformación vascular.

9. Dolor de cabeza que no responde a los tratamientos convencionales

Un dolor de cabeza que persiste a pesar de la medicación habitual o que requiere dosis cada vez más altas de analgésicos puede ser una señal de un problema más complejo, como una cefalea en racimos, migraña resistente al tratamiento o neuralgia.

Reconocer estas señales de riesgo puede ser determinante para una intervención temprana y efectiva. Siempre es mejor consultar a un profesional de la salud si se experimenta alguno de estos síntomas en combinación con un dolor de cabeza, para recibir un diagnóstico adecuado y tratamiento oportuno.