Ejercicios para mejorar la movilidad después de un ACV
Giovana Femat Roldán 25 de septiembre de 2024 Servicios

Recuperarse de un Accidente Cerebrovascular (ACV) es un proceso que va mucho más allá de la estabilización inicial. Para quienes viven con secuelas, la rehabilitación física juega un papel crucial en la recuperación. En una clínica del dolor, nos enfocamos en aliviar el malestar, pero también en ofrecer estrategias que potencien la movilidad, mejoren la calidad de vida y favorezcan una recuperación integral. Si te has enfrentado a un ACV y te preguntas cómo los ejercicios pueden ayudarte a recuperar la movilidad, aquí te dejo una guía orientada a los movimientos que puedes integrar en tu día a día.
La importancia de la movilidad después de un ACV
Tras un ACV, el cuerpo puede experimentar debilidad, espasticidad o parálisis en un lado, lo que limita significativamente la movilidad. Este tipo de inmovilidad puede traer consigo dolor crónico, especialmente por la rigidez muscular y la mala postura mantenida durante largos periodos. Los ejercicios de movilidad son fundamentales no solo para reducir estos síntomas, sino para evitar complicaciones como contracturas o problemas circulatorios.
Ejercicios básicos para mejorar la movilidad
Estos ejercicios, orientados a mejorar la movilidad, deben ser siempre supervisados por un profesional de la salud, ya sea un fisioterapeuta o un especialista en neurorehabilitación. Son progresivos y deben adaptarse a las capacidades y nivel de recuperación de cada persona.
1. Ejercicios de movilidad articular
El objetivo principal de estos ejercicios es evitar la rigidez en las articulaciones que pueden volverse inmóviles después de un ACV. Aquí te dejamos algunos que puedes realizar en casa o en la clínica:
- Flexión y extensión de codo y muñeca: Comienza con movimientos suaves, doblando y extendiendo el codo y la muñeca para mejorar el rango de movimiento. Este tipo de ejercicio puede reducir la espasticidad y mejorar la funcionalidad de la mano y el brazo.
- Movimientos de tobillo: Realizar movimientos circulares con el tobillo o simplemente flexionarlo y extenderlo puede ayudar a prevenir la rigidez y mejorar la circulación en la pierna afectada.
2. Ejercicios de fortalecimiento
Fortalecer los músculos debilitados es vital para recuperar el control del cuerpo y reducir el dolor causado por la debilidad muscular.
- Levantamiento de pierna en posición sentada: Si tienes dificultad para levantarte, prueba levantar una pierna mientras estás sentado. Este ejercicio ayuda a fortalecer los músculos de las piernas y mejora la estabilidad.
- Estiramiento de los músculos del brazo: Usa una banda elástica para mejorar la fuerza y la flexibilidad en los brazos y hombros. Esto también contribuye a disminuir la rigidez que puede causar dolor.
3. Ejercicios de equilibrio
El equilibrio es una de las habilidades que más se ven afectadas después de un ACV, y trabajar en su recuperación es esencial para mejorar la movilidad y reducir el riesgo de caídas.
- Ejercicio en un solo pie (con apoyo): Con la ayuda de una barra o pared, intenta levantar un pie y mantener el equilibrio durante unos segundos. Repite con la otra pierna. Este ejercicio es clave para mejorar la estabilidad.
- Cambio de peso de un lado a otro: De pie, con los pies separados a la altura de los hombros, cambia tu peso de una pierna a la otra de manera controlada. Esto te ayudará a recuperar la percepción del cuerpo y mejorar tu capacidad de moverte con seguridad.
4. Ejercicios de coordinación
La falta de coordinación es otra secuela común tras un ACV. Trabajar en este aspecto puede mejorar tu capacidad para realizar actividades diarias con mayor facilidad.
- Tocar la nariz con los dedos: Un ejercicio sencillo pero efectivo es tratar de tocar la punta de tu nariz con un dedo, alternando ambas manos. Este ejercicio trabaja tanto la coordinación como el control fino de los movimientos.

5. Terapia de movimiento inducido por restricción
Esta técnica es utilizada en la rehabilitación de ACV para forzar el uso del lado afectado. Al restringir el uso del lado sano, se obliga al cerebro a «reentrenar» la parte afectada para realizar movimientos, lo cual puede reducir el dolor derivado del esfuerzo compensatorio del lado sano.
Beneficios del ejercicio en una clínica del dolor
El enfoque de una clínica del dolor no se limita solo a la recuperación física, sino también a la integración de la persona en su vida diaria con el menor nivel de dolor posible. Los ejercicios de movilidad no solo pueden mejorar tu fuerza y coordinación, sino que también:
- Disminuyen la rigidez muscular, una fuente común de dolor crónico.
- Previenen complicaciones como contracturas o úlceras por presión, las cuales pueden aumentar la sensación de dolor.
- Estimulan la plasticidad cerebral, ayudando a recuperar conexiones neuronales que se vieron afectadas por el ACV.
Conclusión
Recuperar la movilidad tras un ACV es un proceso que requiere constancia, apoyo profesional y, sobre todo, paciencia. En una clínica del dolor, nos enfocamos en brindarte las herramientas y ejercicios que necesitas para recuperar la independencia física, mientras tratamos cualquier dolor que pueda surgir en el camino. Siempre es importante seguir las recomendaciones de tu médico y fisioterapeuta para realizar los ejercicios de manera adecuada y segura.
No importa cuán lento pueda parecer el proceso, cada pequeño avance es un paso hacia una mayor calidad de vida. Si tienes alguna duda o deseas explorar más ejercicios específicos, consulta a un especialista en neurorehabilitación para que te guíe en este camino de recuperación.
