¿El dolor en la cara y la mandíbula puede ser neuralgia?
Giovana Femat Roldán 23 de octubre de 2024 Padecimientos

La neuralgia del trigémino es un trastorno neurológico caracterizado por episodios de dolor intenso en la cara, en las áreas controladas por el nervio trigémino, nervio que transmite las sensaciones del rostro hacia el cerebro. El dolor es punzante o cortante, como una descarga eléctrica, y puede durar de segundos a varios minutos.
Síntomas de la neuralgia del trigémino
El principal síntoma es el dolor facial repentino y severo que puede ocurrir en cualquiera de las tres ramas del nervio trigémino (alrededor de los ojos, la mejilla y la mandíbula, incluso los dientes). Es frecuente que las personas sientan dolor en sólo un lado de la cara, aunque también puede afectar ambos. Es de pequeña duración pero muy intenso, y puede repetirse varias veces al día.
Suele ser intermitente y aparece abruptamente o como respuesta a ciertos desencadenantes. Éstos pueden ser tan simples como lavarse la cara o cepillarse los dientes. En ocasiones, las personas con neuralgia del trigémino pueden desarrollar hipersensibilidad facial y con ello temor a realizar ciertas actividades por miedo a desencadenar el dolor.
¿Cómo llegar al diagnóstico y qué otras condiciones se deben descartar?
Para diagnosticar la neuralgia del trigémino, se debe realizar una evaluación neurológica completa. Esto incluye una exploración física y conocer los antecedentes médicos. La evaluación neurológica implica observar la sensibilidad facial y la respuesta a estímulos, ya que algunas personas pueden presentar mayor sensibilidad o dolor a la presión, en ciertas áreas de la cara.
Uno de los principales métodos de diagnóstico es la imagenología, que puede incluir la resonancia magnética. Este estudio permite observar la anatomía para buscar datos de compresión nerviosa. En algunos casos una arteria o vena presiona al nervio trigémino, provocando dolor; en otros, la compresión puede ser secundaria a una malformación vascular o incluso un tumor.
Ya que otras enfermedades pueden provocar síntomas similares, en el diagnóstico diferencial es importante descartar otras enfermedades. Algunas condiciones pueden ser:
- Trastornos de la articulación temporomandibular (ATM):
La disfunción de la ATM puede provocar dolor en la mandíbula y en el rostro, especialmente al masticar o hablar, síntomas que pueden confundirse con la neuralgia del trigémino.
- Neuralgia secundaria:
Se refiere al dolor debido a una lesión o enfermedad subyacente, como la esclerosis múltiple. La neuralgia secundaria tiene síntomas parecidos, pero la etiología del dolor es diferente.
- Dolor dental o sinusitis.
- Cefalea en racimo y migraña.
Aunque el dolor de ambas condiciones está localizado en cabeza y ojos, también puede irradiarse hacia el rostro y causar síntomas similares a los de la neuralgia del trigémino.

Intervenciones terapéuticas
El tratamiento para la neuralgia del trigémino depende de la severidad de los síntomas y de la causa subyacente del dolor. La terapia farmacológica puede incluir medicamentos para controlar el dolor y reducir la frecuencia de los episodios de dolor facial. Uno de los tratamientos iniciales más comunes es la terapia farmacológica, que emplea medicamentos anticonvulsivos como la carbamazepina o la gabapentina. Estos medicamentos ayudan a reducir la actividad anormal en los nervios, disminuyendo así la intensidad y la frecuencia del dolor.
Si acaso el tratamiento farmacológico no es efectivo o los efectos adversos dificultan su uso, el tratamiento quirúrgico puede ser una opción, cuyo objetivo es aliviar la compresión del nervio trigémino. Un tipo de procedimiento es la descompresión microvascular, que consiste en reposicionar las arterias o venas que están presionando el nervio.
Otra opción es la rizotomía o destrucción parcial del nervio, aunque esta última puede llevar a una pérdida parcial de la sensibilidad facial. Existen también técnicas mínimamente invasivas, como la radiofrecuencia, que puede reducir el dolor al aplicar calor en el nervio afectado. Sin embargo, todos estos tratamientos deben evaluarse cuidadosamente y reservarse para aquellos casos en los que los tratamientos convencionales no sean efectivos.
Desde otro punto de vista, pero importante en el tratamiento integral de la neuralgia del trigémino, se deben tener en cuenta los factores estresantes que puedan agravar el dolor. El estrés y la ansiedad pueden aumentar la percepción del dolor. Para algunas personas, el manejo del estrés, a través de técnicas de relajación o psicoterapia, puede ser un complemento valioso al tratamiento médico y quirúrgico.
Conclusión
La neuralgia del trigémino es una condición neurológica que puede causar dolor de cara y mandíbula debilitante y hasta incapacitante. Distinguirla de otros trastornos de síntomas similares es esencial para proporcionar un tratamiento adecuado. Con ayuda de una evaluación neurológica adecuada y el uso de estudios de imagen, es posible diagnosticar la neuralgia del trigémino y ofrecer opciones de tratamiento que permitan a las personas que la padecen vivir con menos dolor y mayores oportunidades de bienestar.
