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Migraña en Niños: Cómo Identificarla y Tratarla

Giovana Femat Roldán 17 de febrero de 2025 Padecimientos

Migraña en Niños: Cómo Identificarla y Tratarla

El dolor de cabeza es uno de los motivos más comunes por los cuales las personas acuden a consulta médica. Aunque es frecuente en adultos, también afecta a muchos niños. Se estima que entre un tercio y la mitad de los niños y adolescentes sufren dolores de cabeza recurrentes, y entre el 2% y el 4% de ellos tienen dolores de cabeza a diario.

El dolor de cabeza puede ser causado por diversas razones. Puede ser secundario a enfermedades, como un resfriado o un golpe en la cabeza, o puede ser primario, lo que significa que no está relacionado con otra afección. Entre los dolores de cabeza primarios más comunes se encuentran la cefalea tensional (debida al estrés) y la migraña.

La migraña es un tipo de dolor de cabeza intenso que generalmente afecta un lado de la cabeza. Es un dolor fuerte e intenso y puede durar desde unas horas hasta varios días. Además del dolor, los episodios de migraña suelen venir acompañados de otros síntomas migrañosos como náuseas o vómito. Aproximadamente el 20% de las personas que padecen migraña experimentan su primer ataque antes de los 5 años, y más del 10% de los niños de 10 años la sufren. 

¿Cómo afecta la migraña el desarrollo de un niño?

La migraña en niños puede afectar significativamente su calidad de vida, afectando su educación, socialización y vida familiar. Esta condición puede interferir con su rendimiento académico, ya que las crisis dolorosas dificultan la concentración y pueden provocar ausencias escolares. Además, limita su participación en actividades recreativas y sociales, lo que puede generar aislamiento y afectar su desarrollo emocional. Por lo tanto es muy importante reconocer la migraña en niños y poder otorgarles un tratamiento.

 ¿Cómo reconocerla?

Reconocer la migraña en un niño puede ser complicado, ya que no siempre pueden describir lo que sienten. Sin embargo, hay varios signos y síntomas que pueden ayudar a identificarla:

  • Dolor de cabeza intenso: que generalmente afecta un solo lado de la cabeza, aunque puede ser bilateral o localizarse en la región de la frente.
  • Náuseas y vómitos
  • Sensibilidad a la luz y al sonido: Los niños pueden volverse más sensibles a la luz (fotofobia) y al sonido (fonofobia), buscando lugares oscuros y tranquilos para descansar o dormir.
  • Cambio en el comportamiento: se ponen más irritables, lloran o se tornan más ansiosos antes o durante un episodio de migraña.
  • Dolor abdominal: en algunos casos, especialmente en niños más pequeños, el dolor de cabeza puede ir acompañado de dolor abdominal sin una causa aparente, lo que a veces se conoce como migraña abdominal.
  • Duración: las migrañas en niños pueden durar desde unas pocas horas hasta uno o dos días. 
  • Evitar actividades físicas: los niños con migraña a menudo evitan actividades físicas o juegos que normalmente disfrutarán, ya que el movimiento puede empeorar el dolor.

A medida que los niños crecen, especialmente entre los 6 y 9 años, algunos empiezan a tener lo que se llama «aura», que son síntomas que preceden al dolor de cabeza. El aura migrañosa puede aparecer 60 minutos antes del dolor y dura entre 5 y 20 minutos; puede presentarse como ver luces brillantes o perder temporalmente parte de la visión, puede haber visión borrosa, dificultad para hablar o debilidad de alguna parte del cuerpo. Solo entre el 10 y el 20 % de los niños con migraña experimentan un aura.

Factores de riesgo y desencadenantes

Varios factores pueden aumentar la probabilidad de que un niño desarrolle migrañas o desencadenar un episodio, entre ellos:

  • Antecedentes  familiares de migraña: Si uno o ambos padres sufren de migrañas, el niño tiene más probabilidades de padecerla. La genética juega un papel importante en la predisposición a esta condición.
  • Cambios hormonales: Las fluctuaciones hormonales pueden influir en su aparición. En las adolescentes, la migraña suele tener relación con el ciclo menstrual. Las mujeres son mucho más propensas a sufrir migrañas que los hombres. Aproximadamente el 75% de los afectados por migraña son mujeres.
  • Estrés: El estrés emocional o físico, como preocupaciones escolares, problemas familiares o cambios importantes en la vida, puede desencadenar o agravar las migrañas en los niños.
  • Factores ambientales: Los cambios en el clima, la exposición a luces brillantes, ruidos fuertes o ambientes con mucha actividad también pueden ser desencadenantes. 
  • Alimentos y bebidas: Algunos alimentos pueden actuar como desencadenantes de migrañas. Entre ellos se encuentran el chocolate, los quesos curados o los alimentos con alto contenido de cafeína.
  • Sueño: La falta de sueño o los cambios en los patrones de sueño son factores desencadenantes comunes de episodios de migraña.

Tratamiento

El tratamiento adecuado de la migraña en niños es esencial para mejorar su calidad de vida y prevenir complicaciones a largo plazo. Los objetivos del tratamiento son aliviar el dolor, reducir la frecuencia de los episodios y prevenir futuros ataques.

Medidas no farmacológicas

  1. Horarios adecuados de sueño 
  2. Alimentación balanceada, moderar el consumo de alimentos desencadenantes (chocolate, café, queso parmesano, entre otros).
  3. Ejercicio regular
  4. Ingesta adecuada de líquidos

Mantener una rutina regular de sueño, evitar el estrés y tener una dieta equilibrada son hábitos clave para reducir los episodios de migraña.

Manejo con medicamentos

Tratamiento durante la crisis

  • Analgésicos: para aliviar el dolor durante un episodio de migraña, los niños pueden tomar medicamentos como el paracetamol o el ibuprofeno. Estos son efectivos para dolores leves a moderados.
  • Triptanos: son medicamentos de rescate en caso de que los analgesicos no sean efectivos especialmente en migrañas más intensas (eletriptan, sumatriptan, entre otros).

Medicamentos preventivos:Si un niño tiene migrañas frecuentes (más de 4-5 episodios al mes), se pueden recomendar medicamentos para prevenir futuros ataques, como propranolol o amitriptilina, entre otros.

Es importante recordar que si tu hijo presenta síntomas de migraña o dolores de cabeza recurrentes, es fundamental acudir con un especialista y evitar la automedicación. El tratamiento adecuado es clave para mejorar la calidad de vida del niño y prevenir complicaciones a largo plazo, como la cronificación de las migrañas o el desarrollo de problemas emocionales. Un diagnóstico temprano y un enfoque adecuado, que incluya tanto medidas preventivas como medicamentos cuando sea necesario, pueden ayudar a controlar esta afección y mejorar la calidad de vida del niño.