Clínica del dolor: Relación entre dolor y parestesia
Giovana Femat Roldán 27 de agosto de 2024 Padecimientos

¿Qué es el dolor neuropático?
El dolor neuropático es un tipo de dolor crónico que surge como resultado de una lesión o disfunción en el sistema nervioso, ya sea central (cerebro y médula espinal) o periférico (nervios fuera de estas áreas). A diferencia del dolor nociceptivo, que es causado por daño o inflamación en los tejidos corporales, el dolor neuropático es una respuesta anormal del sistema nervioso, incluso en ausencia de un estímulo doloroso evidente.
¿Por qué ocurre?
El dolor neuropático ocurre cuando las neuronas que transmiten señales de dolor en el sistema nervioso se vuelven hiperactivas o disfuncionales. Esto puede deberse a múltiples factores, incluyendo lesiones directas en los nervios, enfermedades que afectan la función nerviosa o, en algunos casos, sin una causa identificable (idiopático).
¿Cómo se presenta?
Este tipo de dolor suele describirse como una sensación de ardor, hormigueo, punzadas o descargas eléctricas. Es común que se presente de manera continua o intermitente, y puede ser exacerbado por estímulos que normalmente no son dolorosos, como un ligero toque o un cambio de temperatura, en un fenómeno conocido como alodinia.
Las causas del dolor neuropático son variadas e incluyen:
- Lesiones nerviosas: Como en el caso de un trauma físico, cirugías o lesiones por compresión (como la hernia de disco) o lesión del túnel del carpo.
- Enfermedades sistémicas: Como la diabetes mellitus, que puede llevar a neuropatía diabética.
- Infecciones: El herpes zóster puede causar neuralgia postherpética.
- Enfermedades neurológicas: Esclerosis múltiple o ciertos tipos de cáncer.
- Tratamientos médicos: Como la quimioterapia, que puede causar neuropatía periférica.
El dolor neuropático puede afectar a personas de todas las edades, aunque es más común en adultos mayores y en personas con condiciones crónicas, como diabetes o cáncer. Además, aquellos que han sufrido lesiones nerviosas o han sido sometidos a cirugías son más propensos a desarrollarlo.

¿Qué son las parestesias?
Las parestesias son sensaciones anormales en la piel que se describen comúnmente como hormigueo, adormecimiento, picazón o ardor. Estas sensaciones pueden ser temporales o crónicas, y aunque a menudo son inofensivas, pueden ser indicativas de un problema subyacente en los nervios.
Las parestesias pueden aparecer de manera temporal, como cuando una extremidad «se duerme» debido a la presión sobre un nervio, o pueden ser persistentes, lo que sugiere un daño nervioso más serio. Estas sensaciones pueden ser intermitentes o continuas, y variar en intensidad.
Las parestesias pueden ser parte del dolor neuropático. De hecho, la presencia de estas sensaciones anormales es un indicio común de que un nervio está comprometido. Mientras que el dolor neuropático puede manifestarse como un dolor punzante o ardiente, las parestesias representan otra dimensión de la disfunción nerviosa, a menudo coexistiendo con el dolor o apareciendo como precursor de este.
¿Cómo se relacionan las parestesias con el dolor neuropático?
La relación entre parestesias y dolor neuropático es estrecha. Ambos síntomas reflejan una alteración en la conducción nerviosa. Las parestesias, aunque a menudo no son dolorosas por sí mismas, pueden preceder o acompañar al dolor neuropático, sugiriendo que los nervios afectados están enviando señales anómalas al cerebro. En algunas condiciones, las parestesias pueden evolucionar hacia dolor neuropático más severo si la causa subyacente no se aborda.
Pueden tener diversas causas, algunas de las más comunes incluyen:
- Compresión nerviosa: Como ocurre al mantener una posición durante mucho tiempo o por condiciones como el síndrome del túnel carpiano.
- Lesiones nerviosas: Como resultado de trauma, cirugía o enfermedad.
- Enfermedades neurológicas: Como la esclerosis múltiple, que afecta la mielina de los nervios.
- Infecciones: Virus como el herpes zóster pueden causar parestesias en las áreas afectadas.
- Diabetes: La neuropatía diabética puede manifestarse inicialmente como parestesias en las extremidades.
- Deficiencias vitamínicas: Especialmente las vitaminas del grupo B, que son esenciales para la salud nerviosa.
Tratamiento
El tratamiento tanto del dolor neuropático como de las parestesias se centra en abordar la causa subyacente y aliviar los síntomas.
Medicamentos:
- Antidepresivos: Como los inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina (duloxetina, venlafaxina) y antidepresivos tricíclicos (amitriptilina).
- Anticonvulsivos: Como gabapentina y pregabalina, que estabilizan la actividad eléctrica en los nervios.
- Analgésicos: Los opioides se usan en casos severos, aunque su uso está limitado por el riesgo de dependencia.
- Anestésicos tópicos: Como la lidocaína en parches, para aliviar el dolor localizado.
Terapias físicas:
- Fisioterapia: Puede ayudar a mejorar la función nerviosa y aliviar el dolor.
- Estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (TENS): Utiliza impulsos eléctricos para reducir el dolor.
Además se debe considerar lo siguiente:
- Corrección de deficiencias: Si las parestesias son causadas por deficiencia de vitaminas, la suplementación puede ser efectiva.
- Tratamientos quirúrgicos: Para condiciones como el síndrome del túnel carpiano, donde la liberación de la presión sobre el nervio puede resolver las parestesias.
