Terapias físicas para aliviar el dolor neurológico
Giovana Femat Roldán 16 de septiembre de 2024 Servicios

Las modalidades físicas son todas aquellas herramientas que posee el fisioterapeuta para intervenir con fines terapéuticos. Mucho se especula sobre la utilización de las modalidades físicas en la disminución del dolor, como la remoción de sustancias halógenas producto de la vasodilatación en agentes calóricos, ya sea profundo o superficial, o en el caso de la crioterapia, enlenteciendo la velocidad de conducción nerviosa y la despolarización de membrana.
En el caso de otras modalidades físicas se cree que el efecto analgésico se logra a través de la desinflamación del tejido comprometido.
- Termoterapia y crioterapia
El calor puede actuar mejorando la circulación y relajando los músculos, mientras que el frío puede entumecer la zona dolorosa, reducir la inflamación, contraer los vasos sanguíneos y bloquear los impulsos nerviosos hacia la articulación, el efecto analgésico de la crioterapia se fundamenta en algunos cambios que se evidencian a nivel de la electrofisiología neuromuscular; asociado a la disminución local de la temperatura cutánea que ocasiona una retraso tanto en la apertura como en el cierre de los canales de sodio, produciéndose un enlentecimiento de las corrientes de sodio responsables de la despolarización de las fibras nerviosas y/o musculares, lo cual se traduce finalmente en una reducción de la velocidad de conducción nerviosa del axón.
También se ha postulado que la reducción del flujo sanguíneo y la disminución del edema disminuiría la compresión mecánica de estructuras vasculonerviosas sensibles a la presión, y de esta forma se produciría un alivio del dolor por causa de la crioterapia en la reducción del dolor en patologías de origen musculoesquelético. sin embargo la evidencia es moderada
- Ultrasonido terapéutico
A pesar de que el ultrasonido terapéutico (US) fue utilizado principalmente por su efecto térmico, a diferencia de ahora, que es utilizado por sus efectos “no térmicos” en relación con la reparación de tejidos y la cicatrización de heridas. Hay poca evidencia de que el US sea más eficaz que el placebo para el tratamiento con dolor o lesiones musculoesqueléticas o para promover la cicatrización de los tejidos blandos.
El US se usa para reducir el dolor, la inflamación y acelerar la cicatrización después de una lesión de tejidos blandos. Sin embargo, hay poca evidencia objetiva de su eficacia y los mecanismos que pueden causar estos efectos son desconocidos. No se encontró evidencia de alta calidad para apoyar el uso del US para mejorar el dolor o la calidad de vida en pacientes con dolor lumbar crónico inespecífico.
- Electroterapia
El acrónimoTENS (del inglés transcutaneous electrical nerve stimulation) o estimulación eléctrica transcutánea se utiliza en la actualidad para denominar a la aplicación mediante electrodos de superficie de corriente eléctrica pulsada con finalidad analgésica. Así, técnicamente cualquier equipo que emita corriente eléctrica a través de la piel, mediante un par o múltiples pares de electrodos de superficie, puede recibir la denominación de TENS. Actualmente se puede afirmar que junto con las corrientes interferenciales el TENS es la técnica de estimulación eléctrica más empleada como alternativa a los tratamientos analgésicos tradicionales, tales como los farmacológicos o quirúrgicos.
Se piensa que la estimulación eléctrica puede provocar la producción endógena y la liberación de opiáceos a través de la modulación descendente. Esto puede ser causado por la contracción muscular repetitiva o la estimulación nociceptiva repetitiva de las fibras A-delta. Las frecuencias más bajas, de 2 a 10 pps, se suelen utilizar para esta aplicación con el fin de minimizar el riesgo de dolor muscular.
- Atención plena y meditación
Mejora a corto plazo la intensidad del dolor y la funcionalidad en dolor crónico lumbar en comparación con la atención habitual, la meditación mejora significativamente en la angustia psicológica y la salud general autoevaluada.
- Terapia Cognitivo Conductual
Moderadamente eficaz para el dolor crónico lumbar, reducen la intensidad del dolor y mejora la función.
- Musicoterapia
Disminuye el dolor crónico, la angustia emocional y la ingesta de opioides y no-opioides.

¿Qué es el dolor?
El dolor es una experiencia sensorial y emocional desagradable asociada a una lesión tisular real o potencial, o bien lo que el sujeto describe utilizando esos mismos términos, sin que exista una lesión verificable. Por lo cual no es necesario que exista un daño tisular “real” para aceptar que el individuo puede sentir dolor “real”. Aceptamos que el dolor se produce en el cerebro, no en los tejidos donde el cerebro localiza la sensación por lo cual el dolor puede ser modificado por la experiencia, de ahí las diferentes respuestas de los individuos a las terapias analgésicas.
Causas neurológicas de dolor crónico
El dolor crónico es una condición debilitante que afecta la calidad de vida de millones de personas en todo el mundo. Aunque muchas veces se relaciona con lesiones físicas, inflamación o enfermedades sistémicas, hay una amplia gama de causas neurológicas que pueden ser responsables de este dolor persistente. Identificar el origen neurológico es clave para poder ofrecer un tratamiento adecuado y efectivo.
1. Neuropatías
Las neuropatías son afecciones que dañan los nervios periféricos, lo que puede provocar dolor crónico. Las causas más comunes incluyen la diabetes, donde la hiperglucemia prolongada daña las fibras nerviosas, provocando un dolor que suele describirse como ardor, hormigueo o pinchazos, especialmente en las extremidades. Otras neuropatías pueden ser inducidas por el abuso de alcohol, infecciones virales como el herpes zóster (que puede llevar a una neuropatía postherpética), y enfermedades autoinmunes como el lupus o el síndrome de Guillain-Barré.
2. Dolor neuropático central
El dolor neuropático central es el que se origina en el sistema nervioso central (cerebro o médula espinal) debido a una lesión o disfunción. Puede aparecer después de un accidente cerebrovascular (ACV) o de lesiones medulares. Las personas con este tipo de dolor suelen describirlo como una sensación de quemazón, punzadas o descargas eléctricas. Este tipo de dolor crónico es muy difícil de tratar debido a la complejidad del daño en las vías neuronales centrales.
3. Esclerosis múltiple
La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad autoinmunitaria en la que el sistema inmunitario ataca la mielina, la cubierta protectora de los nervios. Este daño puede causar dolor crónico, entre otros síntomas. Aproximadamente el 50% de las personas con EM experimentan algún tipo de dolor crónico, ya sea de origen neuropático o debido a espasticidad muscular.
4. Neuralgia del trigémino
La neuralgia del trigémino es un trastorno caracterizado por episodios intensos de dolor facial, descritos como descargas eléctricas o pinchazos. Este dolor se origina en el nervio trigémino, que transmite señales desde la cara al cerebro. En muchos casos, se debe a la compresión del nervio por un vaso sanguíneo o a una lesión en la vaina de mielina del nervio. Es uno de los dolores más severos conocidos y puede ser crónico si no se trata adecuadamente.
5. Fibromialgia
Aunque la fibromialgia no tiene una causa neurológica claramente identificada, se cree que es una alteración en la forma en que el sistema nervioso central procesa las señales de dolor. Las personas con fibromialgia experimentan dolor generalizado, fatiga y puntos de sensibilidad. Estudios sugieren que puede haber una sensibilización central al dolor, lo que significa que el cerebro procesa señales no dolorosas como si fueran dolorosas.
6. Dolor crónico postquirúrgico
Algunas personas experimentan dolor crónico después de una cirugía debido a la lesión de nervios durante el procedimiento. Este dolor se clasifica como dolor neuropático postquirúrgico y puede ser extremadamente debilitante. La intensidad del dolor varía, pero su origen neurológico está relacionado con la regeneración incompleta o inadecuada de los nervios dañados.
7. Migraña crónica
La migraña crónica es un tipo de dolor de cabeza recurrente y debilitante que afecta principalmente al sistema nervioso. Aunque se desconoce su causa exacta, se ha vinculado con desequilibrios en los neurotransmisores, especialmente la serotonina, y cambios en la activación de ciertos nervios craneales. Las personas que padecen migraña crónica experimentan más de 15 episodios de migraña al mes, lo que impacta su vida diaria de manera significativa.
8. Síndrome de dolor regional complejo (SDRC)
El síndrome de dolor regional complejo es una condición neurológica que generalmente se desarrolla después de una lesión o cirugía. En este trastorno, el dolor persiste mucho después de que la lesión haya sanado, y a menudo empeora con el tiempo. Se cree que el SDRC es el resultado de una disfunción en la forma en que el cerebro y el sistema nervioso responden al dolor, lo que provoca una respuesta dolorosa exagerada.
El dolor crónico con origen neurológico es una condición compleja que puede tener múltiples causas, desde lesiones en nervios periféricos hasta disfunciones en el procesamiento del dolor en el cerebro y la médula espinal. El tratamiento de este tipo de dolor generalmente requiere un enfoque multidisciplinario, que puede incluir medicación, terapia física, psicoterapia, y en algunos casos, intervenciones neurológicas específicas como la estimulación nerviosa o el uso de fármacos neuromoduladores. Detectar la causa subyacente es fundamental para ofrecer una atención efectiva y mejorar la calidad de vida del paciente.
